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miércoles, 11 de enero de 2012

¿Está el Espíritu Santo en todas y todos?

Encontré este post en el sitio dado. Me surgió la pregunta de si ¿Es solamente para quienes hemos tenido el acierto de intentar escuchar la voz de Dios en nuestra vida, que el Espíritu Santo actúa? y deseo responder a esto desde la lectura de la Biblia:
En el Antiguo Testamento, son contadas las personas de quienes se declara que tienen el Espíritu Santo: El primero en recibirlo fue Adán una vez que Dios lo creó le "sopló" de su Espíritu, esto es, le dió de su aliento para que tenga vida. José, cuando fue llamado ante el Faraón, este "intuyó" que su sabiduría provenía de Dios, por lo que sus palabras hacen saber que él tiene el Espíritu de Dios. En el libro de Números, se nos aclara que Josué tiene al Espíritu de Dios (Num. 27:18), pero además declara que luego fue "lleno del espíritu de sabiduría" por la imposición de manos de Moisés (Num 34:9). Otoniel, hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb, fue otro sobre quien el Espíritu de Dios se hizo presente (Jue. 3:10).
Como ellos, otros personajes como Gedeón, Sansón, Saul cuando fue electo rey sobre Israel, David, Amasai jefe de los treinta, Elías, Eliseo, entre otros.
En el Nuevo Testamento, sin embargo, vemos que el Espíritu de Dios mora en los apóstoles (Jn 14:17), y luego llega como respuesta a una promesa hecha por el Señor Jesús en petición al Padre, para todos y todas quienes crean en Él (Jn. 14:26; 15:26). Esta promesa se cumple en el libro de los Hechos 2:4. Desde ese momento, todas y todos quienes comienzan a creer en Dios de manera total, reciben el Espíritu de Dios (vg. Hech. 4:31; 8:14-18; 9:16-18; 10:43-48, entre otros).
Ahora bien, cabe destacar que en el A.T. la palabra "espíritu" tiene muchas connotaciones, aunque la raíz hebrea (que luego fue traducida al griego) es casi siempre la misma. De esa manera, vemos que las declaraciones veterotestamentarias, no necesariamente hablan del Espíritu de Dios como un ser que vive e influye en la vida misma de las personas y hacia los demás. Así encontramos: Espíritu de vida; espíritu de sabiduría; espíritu de conocimiento e inteligencia; espíritu de alegría; incluso, coraje, valor y otros términos que seguramente podemos inferir que son regalos de Dios, debido a la influencia que ejercen sobre las personas que los portan y el bienestar que traen consigo a los que están alrededor. Así, como estas cualidades del espíritu son de noble carácter, también están aquellas cualidades que no producen paz a las personas que los portan y tampoco hacen el bien a los que están alrededor. Como por ejemplo: Número 5:14, nos dice de un espíritu de celos; 1Samuel 16:14-16, noa habla de un "espíritu malo"; 28:7, nos habla de un espíritu de adivinación; 1Reyes 22:21-23, nos habla simplemente de "un espíritu" (este pasaje es sumamente interesante porque la versión RV 60 dice que fue Dios quien le ordenó que vaya y ponga mentira en la boca de todos los profetas); Proverbios 17:22, nos habla de un espíritu de tristeza; entre muchos otros pasajes.
En el texto Neotestamentario, sin embargo, puede resultarnos más fácil inferir que el Espíritu de Dios es quien está en las personas, puesto que aunque los términos usados para la palabra "espíritu" son en mayor cantidad que en el texto en hebreo, el contexto de los pasajes nos indica si se trata del espíritu de Dios o "simplemente" de un espíritu. Así tenemos: Mateo 1:18-20; 10:1; 12:43; Marcos 1:21-26; 5:8-13; 14:33-38; Lucas 11:13; 23:46; Juan 3: 1-8; 4:20-25; Hechos es un libro cargado de alusiones al Espíritu de Dios (por algo este libro es llamado por algunos "Los Hechos del Espíritu Santo); Romanos sobre todo en su capítulo 8; 1Corintios 6:19-20; 1 Tesalonicenses, Timoteo, Hebreos y otros cuyas citas desde las raíces en sus orígenes son básicamente las mismas.
Para entender la diferencia de estos pasajes (no de todos porque ello requeriría la escritura de un libro entero sobre la cátedra de Pneumatología), debemos apuntar que desde el hebreo existen una raíz básica que indica al Espíritu de Dios, como un enviado especial y regalo con fines específicos para un momento en la historia de un individuo (o individuos) y su comunidad. De esta manera, tenemos la palabra רוּח (rûagh), que según el diccionario Strong se repite 379 ocasiones y significa "viento; por la semejanza "aliento", es decir una exhalación sensata (o ni siquiera violenta); figuradamente la vida, la cólera; vigor de un ser sensato (incluyendo su expresión y funciones): - aire..." aunque también puede significar "... la cólera, la onda expansiva de una explosión, el aliento, la frescura del hálito, el valor, la mente, el espíritu e incluso un período de tiempo". Pero consultanto la página de "Reblen", he podido encontrar que lo que infiere más la palabra rûagh, es "acción".
En griego, la palabra básica que traduce a espíritu es (pneuma) y tiene la misma connotación que en hebreo pero me gusta mucho la afirmación del rabino Levin Lenny, quien dice que " la palabra y la acción proceden de espíritu, si usted está hablando en griego o hebreo..."
Entonces, si hablamos desde el origen de las palabras y, entendemos que cualquiera de ellas significan acción, entonces, diremos como respuesta que ¡SI! ¡Todos tenemos al Espíritu de Dios! pero entonces surgen otras preguntas como por ejemplo ¿Por qué no actuamos todos y todas de manera adecuada en los momentos que así se requiere? ¿Si todos tenemos el Espíritu de Dios, qué motiva a una persona a hacer daño a su prójimo? ¿Cuál fue es la raíz que origina el mal en el ser humano?
Estas, son preguntas para seguirlas respondiendo...